Reino de Luz y Reino de Visión
Había una vez una hermosa y luminosa princesa que habitaba en el Reino de la Luz. Ella estaba enamorada de un joven príncipe del Reino de la Visión, el cual no tenía permitido salir de su Reino, o sino perdía sus fuerzas hasta llegar a morir, en cambio la princesa podía viajar a donde ella quisiera y por donde la dejaran pasar.
Ellos se veían cada día, pero no podían estar juntos siempre, ya que por decreto del Rey, el Reino de la Visión era cerrado por las noches y así estos recargaban sus fuerzas para trabajar cada día. La princesa entendía y respetaba la decisión del Rey, por eso cada día esperaba ansiosa la apertura de las principales puertas del Reino llamadas “Párpados y Pestañas” e ir a ver a su amado.
Ella sabía que debía cruzar tres parajes llamados, Esclerocórnea, Úvea y Retina, antes de llegar donde su príncipe, pero el recorrido ya era costumbre por lo que era amiga de todos y pasaba gustosa a saludarles.
Una vez abiertas las puertas principales, ella comienza su recorrido por el primer paraje la Esclerocórnea, donde atraviesa la córnea, que es la primera puerta, ésta es transparente y es protegida por dos guardias reales, por el frente está el señor más tristón llamado Lagrimal junto a sus soldados las lágrimas y por la parte de atrás está el señor más divertido llamado Humor Acuoso.
Luego, se dirige al segundo lugar que es el salón central la Pupila donde la espera una puerta pequeña, mágica y colorida llamada Iris, que al avistar a la princesa luminosa, especialmente aumenta su tamaño y la deja pasar, pero de inmediato la princesa se topa con el loco Cristalino, que se engrandece y acomoda cuando ella está cerca y así darle el paso, ahí la princesa se da cuenta que lo acompañan unos guardias muy fuertes llamados Músculos Ciliares que lo sujetan para que no se escape del palacio. Entonces pregunta la princesa ¿Por qué lo hace?, a lo que le responden que el Reino de la Visión quiere ver de cerca a quienes se acercan para evitar problema, la princesa contenta con la respuesta los deja trabajar y sigue su camino hacia el príncipe.
Llegando al tercer paraje llamado Úvea, donde se introduce en una famosa cueva del reino llamada Cavidad Vítrea, y en su interior la espera el otro señor más gracioso llamado Humor Vítreo, quien es el mejor guardia pues debe protegerla completamente. Mientras recorre este lugar, la princesa nota que el ambiente es muy agradable y pasa a saludar a su simpática amiga la Coroides quien tiene un restaurante para ofrecer comida al reino.
Ya finalizando su trayecto y cada vez màs cerca de su enamorado, llega al cuarto paraje llamado la Retina. Es ahí donde debe subirse al tren Nervio Óptico más rápido del mundo para llegar al castillo de la Corteza Cerebral donde la espera su príncipe. Antes de tomar el tren, la princesa se encuentra primero con los payasos Conos a quienes les gusta trabajar de día usando trajes rojos, azules y verdes, pero durante la noche visten de gris, por lo que necesitan mucha ayuda del reino de la luz para trabajar y, después se encuentra con los mimos Bastones los cuales gustan de trabajar cuando hay poca luz o están por cerrarse las puertas del reino.
Una vez que toma el tren más rápido del mundo, en el viaje piensa sobre su tan ansiado encuentro con el príncipe en el Castillo de la Corteza Cerebral, para aprovechar el tiempo con él. Por fin se juntan y se dan un beso a la luz de la luna y salieron a recorrer el lugar. Pasadas las horas, la princesa tenía que irse del Reino de la Visión, antes de que en su hogar cierren las puertas.
Ya por la noche, la princesa en su habitación estaba feliz de haber visto a su príncipe y espera con paciencia un nuevo día.
FIN
¡Hola!
En esta mi primera publicación les dejo un cuento para niños que hice sobre el proceso que hace la luz a través del ojo para llegar hasta la corteza cerebral.
A medida que continúe con el blog les iré contando más cosas sobre mí y le iré dando una dirección a esta página.
Espero que les gusten mis letras y puedan compartir.
¡Nos leemos! Beatriz.
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